Los adultos se enamoran dos veces a lo largo de su vida, según un estudio


Un equipo de investigación del Instituto Kinsey, de la Universidad de Indiana, cuantificó con qué frecuencia el amor pasional toca la puerta de los adultos estadounidenses. Los resultados indicaron que las personas experimentan este sentimiento un promedio de dos veces a lo largo de su vida.
La investigación, publicada en la revista Interpersona, analizó datos de 10.036 adultos solteros entre 18 y 99 años. Este grupo poblacional permitió una reflexión sobre las historias románticas sin los sesgos de una relación de pareja actual.
El estudio arrojó una cifra reveladora sobre la ausencia de este vínculo en una parte de la sociedad. Un 14,2 por ciento de los participantes manifestaron que nunca sintieron amor pasional en su vida.
El amor pasional posee características como una excitación fisiológica elevada y un anhelo intenso por la otra persona. Los investigadores citan la Teoría Triangular de Sternberg para definir la pasión como una “motivación interna que impulsa el romance, la atracción física y la conexión sexual”.
Los hombres reportaron un número ligeramente mayor de experiencias en comparación con las mujeres. Mientras que ellos alcanzan un promedio de 2,21 vivencias, ellas registran 1,93 casos.
El informe destacó una diferencia específica bajo la lupa de la orientación sexual. Los varones heterosexuales informaron más experiencias de amor pasional que las mujeres heterosexuales.
El factor de la edad también mostró una asociación positiva con la frecuencia de estos eventos amorosos. Los adultos mayores acumulan más episodios porque tuvieron más oportunidades de enamorarse durante una vida más larga.
La doctora Amanda N. Gesselman, autora principal, señaló que estos hallazgos poseen aplicaciones prácticas en la ciencia de las relaciones. “La gente habla de enamorarse todo el tiempo, pero este es el primer estudio que realmente pregunta cuántas veces ocurre eso a lo largo de la vida”, señaló en un comunicado del Instituto Kinsey.
El equipo sostuvo que estos datos sirven para validar trayectorias románticas diversas y para reducir el estigma sobre la inexperiencia amorosa.
En cuanto a las minorías sexuales, no hubo diferencias significativas entre personas gay, lesbianas o bisexuales. El estudio sugiere que la aceptación social actual quizás iguala las oportunidades para sentir pasión en estos grupos.
Los expertos aclararon que la pasión es un estado transitorio propio del inicio de los vínculos afectivos. Con el tiempo, este sentimiento suele transformarse en amor de compañía, el cual posee una cercanía emocional profunda pero carece del anhelo obsesivo inicial.
La investigación concluye que el amor pasional es común pero infrecuente a nivel individual. Estos resultados invitan a los profesionales a normalizar la idea de que la falta de experiencia en este ámbito “no es algo intrínsecamente inusual o patológico”.
“Nuestros resultados demuestran que tanto factores sociodemográficos como la educación y las características psicológicas como el bienestar actual, ayudan a predecir quién iniciará una relación romántica y quién no”, explicó el coautor principal Michael Krämer.
Fuente: www.clarin.com



